jueves, 30 de septiembre de 2010

Victorino Alonso confía en abonar el lunes a los mineros las nóminas pendientes de agosto

El empresario, dueño de la mayoría de los pozos comarcales, prevé pagar gracias a préstamos bancarios l «De aquí no nos movemos hasta cobrar», sostienen los acampados en Cangas
Los empresarios que adeudan las nóminas de agosto a los mineros que se han movilizado en las últimas semanas, en Asturias y Castilla y León, confían en saldarlas «entre el sábado y el lunes» gracias a préstamos bancarios y al aval administrativo que supone la aprobación del decreto del Gobierno. Así lo confirmó ayer en Valladolid el presidente de Carbunión y propietario de MSP, Victorino Alonso, quien junto con representantes de las otras dos principales empresas que operan en Castilla y León, Hullera Vasco Leonesa y Grupo Viloria, se han reunido con el vicepresidente segundo de la Junta de Castilla y León, Tomás Villanueva.

Alonso, en calidad de portavoz de los empresarios, explicó que, de aprobarse el Real Decreto que garantiza ayudas públicas al sector al menos hasta 2014, en el Consejo de Ministros del Gobierno de hoy, «con toda probabilidad» las entidades financieras con las que negocian, por medio de la Junta de Castilla y León, accederán a adelantar los fondos para sufragar la deuda.

El empresario agradeció a las administraciones públicas y a los eurodiputados españoles las acciones tomadas para que la Comisión Europea (CE) haya dado su visto bueno al Real Decreto español.

Sobre la deuda contraída con los mineros, Alonso indicó que era «absolutamente imposible» pagar las nóminas de agosto porque las empresas llevaban «siete meses sin ingresos de ningún tipo por la producción» y las ayudas públicas recibidas sólo equivalen al salario de «un mes y medio» de ese periodo. Pero puntualizó que, tras este desembolso, «va a pasar otro plazo con liquidez nula» de las empresas, aunque espera que Hunosa abone los «dos tercios de la facturación» que están pendientes de marzo.

Lo cierto es que ayer la minería continuó en huelga y con protestas. La cuarta jornada de paro en el sector volvió a lograr el cierre absoluto en los pozos comarcales. Los mineros acampados delante de los Ayuntamientos de Cangas del Narcea y Degaña, de la misma forma, siguieron hasta ayer sin levantar los campamentos y afrontaron su quinto día durmiendo en la calle, algo no muy agradable cuando las temperaturas siguen bajando por la zona.

El ánimo no escasea, pero los gestos se van volviendo cada vez más cansados y hartos de la situación. Ayer podría haber sido un punto de inflexión, debido a la aprobación, por parte de la Unión Europea, del Decreto Ley presentado por España que permite el uso de incentivos económicos para que las centrales térmicas compren carbón nacional hasta el año 2014. Pero los mineros exigen mucho más que eso.

Para empezar, y más importante, los campamentos no se levantarán hasta que cada trabajador haya cobrado todo lo que se le debe. En el Suroccidente de Asturias los afectados son los mineros de las empresas de Victorino Alonso. Pero, además, se sigue exigiendo que el Decreto Ley se cumpla en su integridad y que no incluya cláusulas que limiten las ayudas a las térmicas ni la apuesta por el carbón nacional. Cuando eso se cumpla, las tiendas de campaña desaparecerán de delante de los Ayuntamientos. Pero el sector seguirá en lucha hasta que aparezca un nuevo reglamento europeo que asegure la viabilidad del sector en un horizonte que sobrepase el 2018, cuando menos.

En Madrid, los seis sindicalistas encerrados en el Ministerio de Industria tenían previsto ayer noche abandonar su encierro, después de reunirse con el titular, Miguel Sebastián. Un día antes habían abandonado la huelga de hambre, tras la aprobación del decreto, si bien éste no ha convencido mucho a las centrales, al poner de límite hasta 2014 la concesión de las ayudas a consumo de carbón nacional.

El paro fue ayer total en los pozos mineros privados del Suroccidente y en los de Hunosa. Cada trabajador se sumó a la convocatoria de huelga de forma distinta. Mientras en Cangas del Narcea y Degaña siguieron acampados un grupo de mineros para reclamar el cobro del salario, un grupo de piquetes volvió ayer a asaltar las carreteras asturianas. En este caso le tocó a la autopista «Y», en el enlace de El Montico. Se instalaron barricadas a las que prendieron fuego -en la foto-, lo que provocó largas retenciones en torno al mediodía. Por la tarde, el corte fue en la autopista de León, en Ribera de Arriba. El decreto para fomentar el consumo de carbón nacional no calmó al sector.