martes, 24 de agosto de 2010

Aurelio Menéndez recoge en un libro más de 300 fotografías y textos sobre el patrimonio de Tineo


Tineo cuenta con verdaderas joyas arquitectónicas y con un patrimonio cultural de gran entidad. Esa es la conclusión a la que ha llegado Aurelio Menéndez tras tres largos años de trabajo que han dado lugar al libro «La villa de Tineo».

Menéndez trabajó en la banca durante toda su vida. Nació en Tineo y, a pesar de que se marchó muy joven para ganarse el jornal en otra parte, siempre mantuvo lazos con su infancia, a través de familiares y amigos. A raíz de su jubilación se hizo socio de la asociación cultural «Conde de Campomanes». Fue a esta asociación a quienes les propuso el proyecto de recopilar y ordenar los documentos existentes en relación con la riqueza arquitectónico y cultural de Tineo, y estos decidieron apoyarle.

El libro cuenta con trescientas fotografías, que van desde finales del siglo XIX hasta la actualidad, y tiene una edición de 600 ejemplares.

Según el autor, algunas de las cosas más destacables de la villa son el convento de San Francisco, que hoy es la iglesia parroquial y que guarda restos de la construcción original del siglo XII; también la ermita de San Roque y la capilla del cementerio tienen origen medieval; además, palacios como el de Merás o el de los García, el primero dedicado a hostelería y restauración actualmente y el segundo a casa de cultura de la villa, son de un enorme valor.

Menéndez explica: «Mi intención no fue otra que el tratar de ordenar, de clarificar si se quiere, el material que ya existía. Hemos tratado de hacer una edición agradable a la vista, también, y mostrar un índice que el lector sienta como natural. Creo que es algo único porque si es verdad que del concejo había más cosas, de la villa en concreto no había mucho publicado».

El autor subraya que «cualquiera que venga a la villa se encontrará con una riqueza enorme, con muchas cosas que visitar. Por ejemplo los palacios, que además están restaurados y tienen una utilidad real, son un magnífico ejemplo de lo que decimos». El libro también ahonda en las fiestas y costumbres culturales, y llega a una curiosa conclusión: la actividad cultural a principios de siglo, en torno a los años 20 y 30, era muy notable en Tineo, dónde existía incluso un Casino Cultural, referencia para las actividades teatrales o musicales.

Se enorgullece Menéndez al recordar que su abuelo, «en los años 50, dirigió la banda de música. Siempre ha sido Tineo, más de lo que se piensa desde fuera, un foco de creación de cultura».